Se descubre que se han descubierto estructuras profundas de la Tierra que impulsan la estabilidad del antiguo campo magnético

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Dos estructuras masivas e intensamente calientes en las profundidades del manto de la Tierra (ubicadas debajo de África y el Océano Pacífico a aproximadamente 2.900 kilómetros de profundidad) han ejercido una influencia a largo plazo en el campo magnético del planeta durante cientos de millones de años. Un nuevo estudio dirigido por el profesor Andy Biggin de la Universidad de Liverpool revela que estas estructuras crean contrastes térmicos en el límite entre el núcleo y el manto, lo que afecta la forma en que el hierro líquido fluye y genera el campo magnético.

Entendiendo la geodinamo

El campo magnético de la Tierra es creado por la geodinamo: el movimiento del hierro fundido en el núcleo externo. Este proceso es similar a cómo una turbina genera electricidad a partir de agua corriente o vapor. Pero el núcleo no es uniforme; Las variaciones de temperatura son clave. Los investigadores combinaron antiguos registros de campos magnéticos (paleomagnetismo) con simulaciones informáticas avanzadas para reconstruir cómo estas características de las profundidades de la Tierra han dado forma al campo magnético a lo largo de 265 millones de años.

Contrastes térmicos y estancamiento central

Las simulaciones muestran que la capa superior del núcleo externo no tiene una temperatura constante. En cambio, existen puntos calientes localizados cubiertos por estructuras rocosas del tamaño de un continente. Debajo de estas regiones calientes, el hierro líquido en el núcleo puede desacelerarse o incluso estancarse, en lugar de fluir vigorosamente como lo hace en áreas más frías. Esto significa que algunas partes del campo magnético han permanecido estables durante períodos inmensos, mientras que otras han cambiado drásticamente con el tiempo.

“Estos hallazgos sugieren que existen fuertes contrastes de temperatura en el manto rocoso justo encima del núcleo”, explicó el profesor Biggin. “Esto afecta la forma en que fluye el hierro líquido, lo que influye en la estabilidad del campo magnético”.

Implicaciones para la historia de la Tierra

Este descubrimiento tiene amplias implicaciones para varios campos científicos. Por ejemplo, comprender cómo ha cambiado el campo magnético puede ayudar a aclarar la desintegración de antiguos supercontinentes como Pangea. El comportamiento del campo magnético también está vinculado a los climas antiguos, a la evolución de la vida e incluso a la formación de depósitos minerales.

Anteriormente, muchos científicos asumían que el campo magnético de la Tierra se comportaba como una barra magnética perfecta durante largos períodos. Este estudio cuestiona esa suposición. Los hallazgos sugieren que el campo magnético es más dinámico, moldeado por procesos en las profundidades de la Tierra que no son uniformes.

Esta investigación enfatiza que el antiguo campo magnético no siempre estuvo perfectamente alineado con el eje de rotación de la Tierra, lo que significa que los promedios a largo plazo pueden ser engañosos. Estos resultados fortalecen el uso de registros paleomagnéticos para comprender la evolución de la Tierra profunda y sus propiedades estables.

El estudio fue publicado en Nature Geoscience el 3 de febrero de 2026 (doi: 10.1038/s41561-025-01910-1).

En conclusión, estas estructuras recién descubiertas en las profundidades de la Tierra no son sólo características geológicas; son impulsores críticos de la estabilidad del campo magnético a largo plazo, influyendo en todo, desde la deriva continental hasta los patrones climáticos antiguos. Se necesitan más investigaciones para comprender completamente las interacciones entre estas estructuras y el núcleo, pero este estudio proporciona una nueva visión crucial del interior dinámico de la Tierra.