El Fiscal General de Michigan ha presentado una demanda federal antimonopolio contra las principales compañías petroleras, acusándolas de colusión para inflar artificialmente los costos de la energía y suprimir el crecimiento de alternativas renovables. La afirmación central es que estas corporaciones operan como un “cártel”, priorizando las ganancias sobre la energía asequible para los consumidores.
El núcleo de la acusación: una estrategia deliberada
La demanda afirma que los gigantes petroleros trabajaron activamente para sofocar el desarrollo de la energía eólica, solar y otras fuentes de energía renovables. Esto se hizo junto con la supresión de la conciencia pública sobre los riesgos del cambio climático. La Fiscal General Dana Nessel afirmó que los precios inflados de la energía no son simplemente el resultado de la inflación sino una consecuencia directa de la avaricia corporativa y el dominio del mercado.
“Michigan se enfrenta a una crisis de asequibilidad energética a medida que los costos de la energía doméstica se disparan… Estos costos fuera de control se deben a la codicia de estas corporaciones”, dijo Nessel en un comunicado.
Por qué esta demanda es diferente
La mayoría de los litigios sobre cambio climático se centran en los daños causados por los combustibles fósiles. Este caso, sin embargo, se centra en el daño económico a los consumidores a través de un supuesto comportamiento anticompetitivo. El momento es significativo: el aumento de la inflación y los costos de la energía son preocupaciones importantes para los votantes.
Este enfoque cambia la narrativa del riesgo ambiental a cuestiones de bolsillo, lo que potencialmente aumenta el apoyo público. También aprovecha las leyes antimonopolio, que tienen un marco legal claro para demostrar la colusión y la manipulación del mercado.
¿Qué sigue?
La demanda busca sanciones financieras y una orden judicial para detener las supuestas prácticas anticompetitivas. Se espera que las compañías petroleras se defiendan enérgicamente de las acusaciones.
Si tiene éxito, este caso podría sentar un precedente para demandas similares en otros estados, obligando a las compañías petroleras a enfrentar consecuencias legales por supuesta manipulación del mercado además de daños ambientales. Este es un nuevo frente en la lucha contra el cambio climático.





















