El virus gigante recién descubierto marca el comienzo de una nueva comprensión de los orígenes de la vida multicelular

0
22

Científicos japoneses han identificado un nuevo virus gigante, denominado “ushikuvirus”, extraído de una ameba en un estanque de agua dulce cerca de Tokio. Este descubrimiento no es sólo otra adición a la creciente lista de virus de gran tamaño: podría contener pistas clave sobre cómo evolucionó la vida compleja en la Tierra desde organismos unicelulares hasta las formas multicelulares que vemos hoy.

El auge de los virus gigantes: de pasados desapercibidos a omnipresentes

Durante décadas, los virus se clasificaron por tamaño. Los descubrimientos iniciales de virus a menudo se identificaron erróneamente como bacterias debido a sus dimensiones mayores de lo esperado. Ahora, los científicos saben que los virus gigantes son mucho más comunes de lo que se pensaba. Si bien los orígenes exactos siguen siendo confusos, los virus son las entidades biológicas más abundantes en la Tierra y ejercen una inmensa influencia sobre todas las formas de vida.

Los virus no son sólo agentes de enfermedades. También pueden impulsar la evolución transfiriendo material genético entre organismos e insertando su propio ADN en los genomas del huésped. Hasta el 8% del genoma humano está formado por restos virales antiguos, que desempeñaron un papel fundamental en el desarrollo de características como la mielina y la placenta.

Eucariogénesis viral: una teoría controvertida

Pero la idea más radical que rodea a los virus es que pueden haber desencadenado el mayor salto en la evolución: la aparición de células eucariotas. A diferencia de las células procariotas más simples, las eucariotas tienen una estructura interna compleja, en particular un núcleo rodeado por una membrana. Cómo ocurrió esta transformación es un misterio de larga data.

Una teoría sugiere que los núcleos se originaron a partir de grandes virus de ADN que invadieron procariotas prehistóricos. El biólogo molecular Masaharu Takemura propuso en 2001 que un virus como el poxvirus se integraba en una célula huésped y eventualmente se convertía en el núcleo mismo.

Este concepto, conocido como eucariogénesis viral, ganó fuerza cuando los científicos descubrieron que los virus gigantes crean “fábricas de virus” internas que se asemejan a núcleos eucariotas. Nuevos descubrimientos, como el virus ushiku, siguen alimentando este debate.

Ushikuvirus: una pieza única del rompecabezas

Se descubrió que el virus Ushiku infectaba a la vermamoeba, un tipo de ameba, y comparte rasgos con otros virus gigantes. Sin embargo, se destaca por cómo destruye el núcleo de su huésped en lugar de preservarlo, un comportamiento que no se observa en virus estrechamente relacionados.

Esta diferencia es vital porque proporciona pistas sobre las vías evolutivas de los virus gigantes. Takemura y su equipo creen que comprender cómo se diversificaron estos virus arrojará luz sobre los orígenes de los eucariotas.

“Se puede decir que los virus gigantes son un tesoro cuyo mundo aún no se ha comprendido del todo”, afirma Takemura. “Una de las posibilidades futuras de esta investigación es brindar a la humanidad una nueva visión que conecte el mundo de los organismos vivos con el mundo de los virus”.

El descubrimiento del ushikuvirus es más que un hallazgo aislado. Representa otro paso hacia desentrañar la antigua relación entre los virus y la evolución de la vida compleja. Una mayor investigación sobre estas enigmáticas entidades podría remodelar fundamentalmente nuestra comprensión de la biología.