Los científicos que estudian el monte submarino Axial, un volcán submarino frente a la costa de Oregón, han revisado su predicción de erupción de 2025 a algún momento de 2026. Este cambio pone de relieve los desafíos de la previsión volcánica a largo plazo, incluso en entornos bien monitoreados. La predicción inicial, basada en patrones de inflación del fondo marino y actividad sísmica, no se materializó como se esperaba.
Los límites de los modelos de predicción actuales
El equipo de la Universidad Estatal de Oregón, dirigido por el geofísico William Chadwick, esperaba perfeccionar el pronóstico de erupciones analizando datos del monte submarino Axial, altamente instrumentado. El volcán está equipado con más de 150 sensores conectados a través de una red de cable submarino de fibra óptica, parte de la Iniciativa de Observatorios Oceánicos (OOI) de la Fundación Nacional de Ciencias. A pesar de la gran cantidad de datos, los patrones observados (en particular la hinchazón del fondo marino y la frecuencia de los terremotos) resultaron insuficientes para predecir con precisión el momento de una erupción.
La cuestión clave es la irregularidad: el volcán se ha inflado a niveles más altos que en 2015, pero no se produjo una erupción. El modelo anterior, que predijo con éxito la erupción de 2015, se basó en una combinación de inflación y actividad sísmica. El análisis actual sugiere la necesidad de umbrales más precisos (específicamente, alrededor de 500 terremotos por día), pero incluso estos siguen siendo inciertos.
Nuevos enfoques para el pronóstico volcánico
Los investigadores ahora están explorando métodos alternativos, incluidos modelos basados en la física que analizan estructuras geológicas en busca de signos de falla inminente. Científicos de la Universidad de Uppsala y ETH Zurich han desarrollado un modelo informático para predecir eventos geológicos, como deslizamientos de tierra y explosiones de lava. Están aplicando este modelo a datos en tiempo real de la red de cable OOI, con el objetivo de generar pronósticos de erupción mensuales para Axial.
Sin embargo, el futuro de la OOI es incierto. Los recortes de financiación propuestos por la administración Trump podrían poner en peligro el funcionamiento del conjunto, lo que podría obstaculizar futuras investigaciones. A pesar de este desafío, el proyecto permanece activo y la financiación está asegurada hasta el verano de 2026.
Por qué esto es importante
El estudio del monte submarino Axial sirve como campo de pruebas fundamental para la predicción volcánica. A diferencia de los volcanes terrestres, Axial no representa una amenaza inmediata para las poblaciones humanas, lo que permite a los científicos experimentar sin riesgos. Las lecciones aprendidas de esta investigación podrían, en última instancia, mejorar las predicciones de volcanes que sí amenazan a las comunidades.
El pronóstico preciso de las erupciones es cada vez más importante a medida que las poblaciones crecen cerca de las regiones volcánicas activas. La capacidad de predecir erupciones podría salvar vidas, proteger la infraestructura y reducir las perturbaciones económicas. Las mejoras en curso en los modelos de predicción, impulsadas por datos de volcanes submarinos Axial y similares, representan un paso significativo hacia ese objetivo.
A pesar de los retrasos y los desafíos, los investigadores siguen siendo optimistas en cuanto a perfeccionar el pronóstico de erupciones. Si bien la predicción para 2025 falló, el proceso ha arrojado información valiosa sobre el complejo comportamiento de los volcanes submarinos. La próxima erupción de Axial, cuando llegue, proporcionará más datos para mejorar estos modelos y mejorar nuestra comprensión de los procesos volcánicos.





















