Comportamiento de ratones vinculado a microbios intestinales a lo largo de generaciones

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Las crías de ratón heredan algo más que los genes de sus padres. Un nuevo estudio muestra que los microbios intestinales pueden influir directamente en los rasgos de comportamiento de la descendencia, incluso a través de varias generaciones. Esta innovadora investigación del Instituto Max Planck de Biología de Tubinga desafía nuestra comprensión de cómo se transmiten los rasgos y abre posibilidades intrigantes sobre el papel del microbioma en la configuración del comportamiento animal.

Durante millones de años, los animales y los microbios que los residen han evolucionado juntos en una delicada danza de interdependencia. Si bien sabemos que las bacterias, los virus y los hongos intestinales desempeñan funciones cruciales en la digestión, la producción de vitaminas y el entrenamiento del sistema inmunológico, los científicos no estaban seguros de si podrían influir directamente en los rasgos heredados en mamíferos complejos como los ratones.

Para explorar esto, los investigadores llevaron a cabo un experimento meticuloso utilizando ratones libres de gérmenes: animales criados en laboratorio y criados completamente sin microbios para garantizar un borrón y cuenta nueva. Trasplantaron microbiota intestinal de ratones silvestres a estos individuos libres de gérmenes. Luego vino el giro clave: los científicos establecieron dos líneas distintas de ratones. En una línea, seleccionaron repetidamente los dos ratones menos activos y transfirieron sus bacterias intestinales a un nuevo lote de ratones libres de gérmenes para cada generación sucesiva. Esta línea de selección de “baja actividad” sirvió como grupo experimental. Una línea de control con ratones donantes elegidos al azar proporcionó una comparación inicial.

El meticuloso proceso se repitió a lo largo de cuatro generaciones. Al comenzar con animales genéticamente idénticos y controlar estrictamente las transferencias microbianas, los investigadores podrían atribuir definitivamente cualquier cambio de comportamiento únicamente a variaciones en los microbios intestinales.

El vínculo inesperado: bacterias, comportamiento y ácido indoláctico

Después de cuatro generaciones, la línea de “baja actividad” mostró un movimiento significativamente reducido en comparación con el grupo de control. El análisis de sus microbiomas intestinales reveló un vínculo convincente: los ratones con menor locomoción albergaban niveles más altos de bacterias Lactobacillus. Estas bacterias producen ácido indoláctico (ILA), una sustancia que se sabe que influye en el comportamiento.

Para confirmar esta relación causal, los investigadores introdujeron directamente Lactobacillus o ILA en otros ratones, y ambas intervenciones suprimieron con éxito su actividad locomotora. Esto proporcionó evidencia poderosa de que microbios intestinales específicos podrían efectivamente impulsar cambios de comportamiento.

“Este estudio es el primero en demostrar experimentalmente que la selección de un rasgo del huésped puede provocar alteraciones en ese mismo rasgo simplemente a través de la transmisión del microbioma”, explicaron los investigadores. “Destaca el importante papel de la herencia mediada por microbiomas en la configuración de la ecología y la evolución animal”.

Este descubrimiento innovador abre caminos fascinantes para futuras investigaciones, que potencialmente revelarán cómo los microbios intestinales influyen no sólo en el comportamiento sino también en otros rasgos complejos como la susceptibilidad a las enfermedades o incluso la capacidad de aprendizaje a través de generaciones.