La NASA ha elegido a la startup Vast, con sede en California, para llevar a cabo su primera misión de astronautas a la Estación Espacial Internacional (ISS) a partir del verano de 2027. Esto marca un paso clave en el plan de la agencia para hacer la transición de las operaciones de la ISS a empresas privadas antes de que la estación se retire en 2030.
El cambio hacia las operaciones espaciales comerciales
La selección de Vast es significativa porque demuestra la creciente dependencia de la NASA de entidades comerciales para actividades en órbita terrestre baja (LEO). El administrador de la NASA, Jared Isaacman, enfatizó que estas misiones privadas no se tratan solo de acceso a la ISS; se trata de fomentar la innovación, la competencia y nuevas capacidades en el mercado orbital. El objetivo es desarrollar una economía orbital totalmente comercial, independiente de la financiación gubernamental, lo que se considera esencial para una exploración espacial sostenida.
Cómo Vast encaja en el panorama general
Vast seguirá un modelo similar al de Axiom Space, que ya ha lanzado cuatro misiones privadas de astronautas a la ISS utilizando hardware SpaceX. La próxima misión probablemente utilizará el cohete Falcon 9 y la cápsula Crew Dragon para el transporte. Sin embargo, Vast, al igual que Axiom, tiene ambiciones a largo plazo más allá del turismo en la ISS: ambas empresas pretenden construir y operar sus propias estaciones espaciales privadas en LEO.
Visiones en competencia para futuras estaciones espaciales
Vast planea lanzar una estación Pathfinder llamada Haven-1 en 2027, seguida de la más grande Haven-2. La compañía ya ha probado tecnologías clave con la nave espacial Haven Demo, lanzada en noviembre del año pasado. Otros competidores incluyen Blue Origin y Sierra Space, que colaboran en Orbital Reef, y un consorcio liderado por NanoRacks y Voyager Space, que desarrolla Starlab. La NASA ha invertido más de 500 millones de dólares en estos proyectos de puestos avanzados comerciales durante los últimos cinco años, lo que indica su compromiso con el papel del sector privado en LEO.
Por qué esto es importante
La transición a estaciones espaciales comerciales no se trata simplemente de ahorro de costos. Se trata de resiliencia: la descentralización de la infraestructura espacial reduce la dependencia de programas gubernamentales únicos. La competencia privada impulsa la innovación, reduce los costos y acelera el desarrollo. Este cambio prepara a Estados Unidos para misiones espaciales más profundas mediante la creación de un mercado LEO sólido que pueda respaldar iniciativas lunares y marcianas.
La medida también refleja la naturaleza evolutiva de la exploración espacial, donde las empresas privadas desempeñan ahora un papel cada vez más central a la hora de impulsar tanto la investigación como las oportunidades comerciales más allá de la Tierra.





















