Una mujer que nació sin cuello uterino ni vagina concibió con éxito y dio a luz a un hijo sano de forma natural, desafiando los resultados típicos de los pacientes que se someten a cirugía reconstructiva. El caso, documentado en un informe reciente, destaca el potencial inesperado de fertilidad natural incluso después de una intervención médica extensa.
El diagnóstico y la condición inicial
La paciente, una joven de 16 años del Reino Unido, fue remitida a una clínica de ginecología en 1999 debido a amenorrea (ausencia de menstruación) a pesar de experimentar dolor pélvico cíclico. Las imágenes de diagnóstico (ultrasonido y resonancia magnética) revelaron un útero funcional pero una ausencia total tanto del cuello uterino como de la vagina, una condición conocida como agenesia cervical. Esta rara condición afecta aproximadamente a 1 de cada 100.000 a 1 de cada 80.000 nacimientos. La agenesia vaginal a menudo acompaña a esto y ocurre en aproximadamente el 39% de las personas afectadas.
Intervención quirúrgica y enfoque para preservar la fertilidad
En lugar de extirpar el útero, el equipo médico optó por una cirugía para preservar la fertilidad, realizando una vaginoplastia para crear una vagina funcional con una abertura cervical construida quirúrgicamente. Inicialmente, la paciente mantuvo un método anticonceptivo hormonal continuo para suprimir el sangrado, luego hizo la transición a un régimen cíclico que permitía la menstruación mensual.
Tratamientos de fertilidad y concepción natural inesperada
Años más tarde, la paciente y su pareja intentaron la concepción natural durante un año sin éxito. Los tratamientos de fertilidad posteriores, incluida la inseminación intrauterina (IIU) y tres rondas de fertilización in vitro (FIV), también fracasaron. La pareja interrumpió el tratamiento debido a limitaciones económicas. Sorprendentemente, en 2022, ocho años después del último intento de FIV, la paciente concibió de forma natural y dio a luz a un hijo mediante cesárea planificada cuando cumplió 40 años.
Por qué esto es importante
La concepción natural después de este tipo de cirugía reconstructiva es poco común. Una revisión sistemática de 121 casos similares encontró que sólo seis resultaron en embarazos naturales. Este caso es único no sólo por la concepción natural sino también porque ocurrió después del fracaso de las tecnologías de reproducción asistida. La propia paciente expresó su profunda gratitud por el enfoque poco convencional de su médico, afirmando: “Estoy extremadamente agradecida… por desafiar el status quo… por ayudarme a tener una vida sexual normal, un ciclo menstrual, quedar embarazada y tener mi propio hijo”.
Este caso amplía la comprensión de las posibilidades reproductivas de las mujeres con atresia cervical y vaginal. El potencial de fertilidad a largo plazo sigue siendo impredecible, pero este ejemplo ofrece renovadas esperanzas de concepción natural incluso después de años de intervenciones fallidas.





















