Siete nuevos insectos saltadores de ranas descubiertos en la selva tropical de Uganda

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Un equipo de científicos ha hecho un descubrimiento emocionante en las exuberantes selvas tropicales de Uganda: siete especies de saltahojas previamente desconocidas que se parecen mucho a ranas en miniatura.

El Dr. Alvin Helden, entomólogo de la Universidad Anglia Ruskin (ARU), desenterró estos esquivos insectos durante un trabajo de campo en lo alto del suelo del bosque en el Parque Nacional Kibale. Estas nuevas incorporaciones elevan el total de especies de Batracomorphus conocidas a 382. En particular, este es el primer hallazgo significativo del género en África desde 1981, lo que pone de relieve cuánto queda por descubrir incluso en regiones relativamente bien estudiadas.

Los “saltamontes”, como a veces se les llama, pertenecen acertadamente al género Batracomorphus, derivado de palabras griegas que significan “en forma de rana”. Se ganaron este apodo debido a su color verde vibrante, sus ojos grandes y su distintivo mecanismo de salto: poderosas patas traseras pegadas a sus cuerpos como una rana preparándose para un salto.

El trabajo del Dr. Helden no se trataba sólo de encontrar estas criaturas únicas; también se trataba de confirmar que eran completamente nuevos para la ciencia. Los saltamontes de este género son notablemente similares en apariencia, lo que hace que la identificación precisa sea un desafío. La pista crucial reside en sus intrincados genitales: el mecanismo de “llave y cerradura” de reproducción de los insectos.

Los genitales masculinos, con su estructura de forma única, encajan perfectamente sólo con los genitales femeninos de la misma especie, evitando cruces accidentales. Este examen meticuloso bajo microscopio fue esencial para la meticulosa documentación del Dr. Helden sobre estas nuevas especies.

Para agregar un toque personal, el Dr. Helden nombró a seis de los saltamontes recién descubiertos según sus características llamativas o sus ubicaciones específicas dentro del Parque Nacional Kibale. Uno de ellos, Batracomorphus ruthae, tiene un significado especial. Esta especie lleva el nombre en honor a su difunta madre, Ruth, quien encendió su pasión por la ciencia al regalarle su primer microscopio a una edad temprana.

El descubrimiento subraya la notable biodiversidad escondida incluso en regiones que se cree que están bien estudiadas. También destaca el papel vital que desempeñan los entomólogos en el descubrimiento y la comprensión de estos intrincados ecosistemas.