La próxima misión tripulada de la NASA a la Luna, Artemis 2, está a punto de despegar, con el cohete Space Launch System (SLS) y la nave espacial Orion actualmente posicionados en el Complejo de Lanzamiento 39B en el Centro Espacial Kennedy en Florida. Esta impactante imagen captura la silueta del SLS contra el sol naciente pocos días antes de su lanzamiento programado para el 1 de abril.
Regreso a la plataforma después de las reparaciones
El SLS regresó a la plataforma de lanzamiento el 20 de marzo luego de las reparaciones realizadas en el Edificio de Ensamblaje de Vehículos (VAB) de la NASA. Se han asegurado las conexiones de infraestructura crítica (energía, comunicaciones y el sistema de salida de emergencia de la tripulación). El brazo de acceso a la tripulación ahora está extendido, listo para que los cuatro astronautas aborden la nave espacial Orion.
Años en proceso, lanzamiento inminente
Después de años de desarrollo, pruebas y retrasos, Artemis 2 representa un paso fundamental en el renovado programa de exploración lunar de la NASA. La misión enviará una tripulación alrededor de la Luna y de regreso, validando los sistemas para futuras misiones lunares de mayor duración.
“Nuestros sistemas de vuelo están listos, los sistemas terrestres están listos, nuestros equipos de lanzamiento y operaciones están listos y nuestro equipo de operaciones de vuelo en Houston también está listo”, afirmó Lori Glaze, Dirección de Misiones de Desarrollo de Sistemas de Exploración de la NASA.
Llega la tripulación
La tripulación de Artemis 2 (los astronautas de la NASA Reid Wiseman, Victor Glover y Christina Koch, junto con el astronauta de la Agencia Espacial Canadiense (CSA) Jeremy Hansen) llegó a KSC el 27 de marzo, completando los preparativos finales para el histórico vuelo.
La ventana de lanzamiento principal se abre el 1 de abril a las 6:24 p. m. EDT (2224 GMT), con fechas de respaldo que se extienden hasta el 6 de abril en caso de retrasos. Esta misión no es sólo una hazaña técnica; es una demostración de cooperación internacional, en la que un astronauta canadiense desempeña un papel clave en este viaje histórico.
La misión Artemis 2 servirá como un paso crítico de validación para los objetivos lunares a largo plazo de la NASA, incluido el establecimiento de una presencia humana sostenida en la Luna y, eventualmente, su uso como trampolín para las misiones a Marte.





















