El análisis genético de un esqueleto de 5.500 años de antigüedad encontrado en Colombia revela la evidencia más antigua conocida de Treponema pallidum, la bacteria responsable de la sífilis y las infecciones relacionadas. Este descubrimiento cambia decisivamente el debate de larga data sobre los orígenes de la enfermedad, confirmando que la sífilis – o al menos su antiguo ancestro bacteriano – circulaba en las Américas miles de años antes del contacto europeo.
El debate centenario resuelto
Durante siglos, los científicos han discutido si Colón y su tripulación trajeron la sífilis a Europa desde América o viceversa. Investigaciones anteriores ya habían señalado casos precolombinos en Chile y Brasil, pero esta nueva evidencia retrocede aún más la línea de tiempo, estableciendo un claro origen estadounidense. El genoma extraído de los restos colombianos, denominado TE1-3, representa un linaje único distinto de todas las cepas identificadas previamente.
Qué significa esto: patógenos antiguos e implicaciones modernas
La divergencia del genoma con respecto a las cepas modernas se remonta aproximadamente a 13.700 años, lo que sugiere que Treponema ya se estaba diversificando en América mucho antes de la aparición de la enfermedad venérea tal como la conocemos hoy. Curiosamente, el individuo del que se extrajo el ADN no mostró lesiones esqueléticas visibles típicamente asociadas con infecciones treponémicas en etapa avanzada. Esto plantea dudas sobre cómo la bacteria se propagó y se manifestó en las primeras poblaciones: si se trataba principalmente de una infección no sexual o si su dinámica de transmisión era diferente.
“La evidencia genómica actual no resuelve el debate sobre dónde se originaron los síndromes de la enfermedad en sí, pero sí muestra que existe una larga historia evolutiva de patógenos treponémicos que ya se estaba diversificando en las Américas miles de años antes de lo que se conocía anteriormente”. – Elizabeth Nelson, antropóloga molecular de la Universidad Metodista del Sur
Por qué esto es importante: una historia de la globalización
El estudio destaca el poder de la paleogenómica (el estudio del ADN antiguo) para comprender la evolución y los riesgos de las enfermedades. Los investigadores señalan que la sífilis puede haber sido la primera enfermedad infecciosa verdaderamente globalizada, anterior incluso al VIH/SIDA o al COVID-19 en su rápida propagación. El seguimiento de cómo evolucionan los patógenos a lo largo de milenios puede servir de base para las estrategias modernas de control de infecciones, especialmente porque las tasas de sífilis han aumentado recientemente en todo el mundo.
Este descubrimiento subraya el hecho de que las enfermedades infecciosas no son un fenómeno nuevo. Han dado forma a la historia humana durante milenios y comprender sus orígenes es vital para prevenir futuros brotes. El antiguo genoma proporciona una pieza fundamental del rompecabezas, que revela una profunda historia del Treponema en las Américas y remodela nuestra comprensión del viaje global de la enfermedad.
