Reino Unido eliminará progresivamente los ensayos con animales: un enfoque realista para el avance científico

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El gobierno del Reino Unido ha revelado una estrategia para reducir significativamente y, eventualmente, reemplazar las pruebas con animales en la investigación científica. Si bien 2,64 millones de animales fueron utilizados en procedimientos oficialmente sancionados en el Reino Unido en 2024, el nuevo plan se centra en aprovechar las tecnologías emergentes para minimizar el daño a los animales sin comprometer el progreso científico. Este cambio no es simplemente idealista; está impulsado por la creciente viabilidad de las alternativas.

El fin de las prácticas crueles

Ciertas pruebas notoriamente crueles, como la prueba de natación forzada (FST), en la que se sumergen roedores en agua ineludible para evaluar los antidepresivos, serán efectivamente prohibidas, sin que se emitan nuevas licencias. De manera similar, está previsto eliminar las pruebas de sustancias químicas corrosivas en los ojos y la piel en los próximos años. Estas prohibiciones representan un paso concreto más allá de las regulaciones anteriores, como la prohibición existente de probar cosméticos en animales.

El dilema ético y la aceptación pública

Sin embargo, otras prácticas ampliamente aceptadas pero brutales (como inducir tumores en ratones para estudiar el cáncer) siguen siendo un desafío. La tolerancia de la sociedad hacia el sufrimiento animal depende del beneficio humano percibido, lo que significa que el éxito del gobierno depende de convencer tanto a los científicos como al público de que las alternativas pueden ofrecer resultados comparables.

Alternativas y financiación prometedoras

Afortunadamente, están surgiendo sustitutos viables. Ya se están utilizando sistemas de órgano en un chip, que simulan funciones corporales complejas utilizando células cultivadas en laboratorio. Además, el aprendizaje automático está demostrando ser sorprendentemente eficaz a la hora de predecir la toxicidad de los fármacos, rivalizando con la precisión de los modelos animales tradicionales. Fundamentalmente, el gobierno no se limita a hablar de estas tecnologías; está comprometiendo £60 millones en financiación directa para identificar, validar e implementar alternativas libres de animales.

Una hoja de ruta pragmática para el cambio

A diferencia de las vagas estrategias de IA, el plan de experimentación con animales del Reino Unido incluye una hoja de ruta detallada con cronogramas específicos para la maduración de métodos alternativos durante la próxima década. Este enfoque pragmático reconoce que las pruebas con animales tampoco son infalibles: el paracetamol es tóxico para perros y gatos, mientras que la talidomida se consideró segura en ratas, lo que demuestra que los modelos animales pueden inducir a error.

La nueva estrategia del Reino Unido es un paso realista hacia minimizar el sufrimiento animal sin sacrificar la integridad científica. El éxito del plan dependerá de la inversión continua, la validación de alternativas y el convencimiento tanto de la comunidad científica como del público de que la investigación humana no sólo es ética sino también eficaz.