El drama de ciencia ficción más nuevo de Apple TV+, “Pluribus”, ha cautivado al público con su inquietante mezcla de humor, terror y giros alucinantes. Creada por el cerebro detrás de “Breaking Bad” y “Better Call Saul”, Zack Gilligan, la serie lleva a los espectadores en un viaje salvaje a través de un mundo superado por una pandemia de felicidad diseñada por extraterrestres.
Los primeros episodios nos presentan a Carol Sturka (interpretada brillantemente por Rhea Seehorn), una novelista romántica descontenta que se encuentra excepcionalmente inmune a esta extraña plaga que arrasa el mundo. Ahora, a medida que se desarrolla la historia en su tercer episodio, los espectadores se enfrentan a preguntas fundamentales: ¿dónde se originó este insidioso virus “feliz” y cuál es el gran plan detrás de él?
Un saludo críptico desde el más allá
El programa revela que el desencadenante de esta euforia global fue una misteriosa señal que se originó a 600 años luz de distancia. Los astrónomos que utilizaron los radiotelescopios Very Large Array (VLA) en Nuevo México captaron un mensaje codificado: no palabras tal como las entendemos, sino más bien una secuencia repetida de cuatro tonos que representan los componentes básicos del ARN: guanina, uracilo, adenina y citosina.
Este “hola” molecular, aunque aparentemente inofensivo, contenía los planos de un potente virus que altera la mente. Piense en ello como un libro de recetas extraterrestre con instrucciones para convertir a los terrícolas en pequeños drones felices. El origen de este mensaje, la civilización específica detrás de él y sus motivos siguen siendo un misterio.
De las ratas de laboratorio a la pandemia global: cómo se propagó
Los científicos del VLA lograron decodificar la señal y sintetizar la receta del ADN viral. Lo que comenzó como una prueba con ratas enjauladas rápidamente se salió de control cuando una rata infectada mordió a un investigador. Antes de que nadie se diera cuenta, el virus se estaba propagando como un reguero de pólvora (piense en besar, compartir donas e incluso dispersar rastros químicos), convirtiendo a cada persona en un engranaje plácido y con mentalidad colmena en esta máquina cósmica. El “pegamento psíquico” alienígena había logrado su propósito previsto, uniendo a la humanidad bajo una única bandera sin emociones.
Carol: La que se destaca
La inmunidad de Carol al virus es un punto crucial de la trama. ¿Por qué no ha sucumbido al dichoso olvido? ¿Es simplemente mala suerte para los arquitectos extraterrestres de este proyecto, o su carácter naturalmente gruñón proporciona algún tipo de defensa neurológica contra su felicidad diseñada? Aún no sabemos la respuesta.
Lo que sí sabemos es que Carol no está sola en su resistencia. La mente colmena le revela que otros 11 individuos poseen inmunidad similar, formando un pequeño grupo de salvadores potenciales en esta realidad cada vez más inquietante. Pero su capacidad de resistir también los convierte en objetivos, una consecuencia aterradora que se explora cuando Carol, sin saberlo, desata bajas masivas entre los infectados cada vez que experimenta fuertes emociones negativas como la ira. Este poder inherente sobre la conciencia colectiva la convierte a la vez en un faro de esperanza y en una carga peligrosa.
El panorama más amplio
Con su premisa alucinante y suspenso elaborado por expertos, “Pluribus” plantea preguntas fundamentales sobre el libre albedrío, la individualidad y el lugar de la humanidad en el universo. Mientras Carol navega por esta invasión alienígena disfrazada de acto de bondad, los espectadores se preguntan: ¿cuál es el objetivo final detrás de esta transformación global? ¿Conseguirán Carol y sus compañeros de resistencia escapar de su destino colectivo o están destinados a convertirse en marionetas de una actuación cósmica?
La primera temporada de “Pluribus” continúa en Apple TV+.
