Por qué castrar a tu gato macho soluciona el rociado, el deambular y los aullidos nocturnos

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Seamos honestos: intentar vivir dentro de casa con un gato macho intacto es un ejercicio de frustración. Si quieres un compañero tranquilo, manejable y respetuoso con tu sofá, la castración no es sólo una sugerencia. Es un requisito para un hogar armonioso.

La transformación comienza alrededor de los seis meses de edad. Aquí es cuando un gato alcanza la madurez sexual y, de repente, sus hormonas toman el mando. El comportamiento que sigue rara vez es compatible con la vida interior, ya sea que viva en un apartamento estrecho o en una casa extensa.

La toma de control hormonal

Antes de la castración, un gato macho adulto es impulsado por instinto a hacer tres cosas que hacen que la convivencia sea casi imposible.

Primero, marca su territorio. Lo hace rociando orina. El olor es fuerte, acre y muy difícil de eliminar. Este comportamiento se intensifica si detecta el olor de una hembra en celo cerca.

En segundo lugar, se escapa. Un macho intacto puede ser atraído por una hembra en celo a varios kilómetros de distancia. Desaparecerá durante días seguidos. Cuando regrese, podría volver herido. Estas ausencias suelen ser causadas por peleas con otros machos por el acceso a una pareja.

En tercer lugar, vocaliza. Y lo hace en voz alta. Específicamente, aúlla por la noche. También puede descargar su frustración en tus muebles, rayando las superficies indiscriminadamente.

Los beneficios de la castración

La castración detiene este ciclo. La mayoría de estos comportamientos desaparecen o se reducen significativamente. El resultado es una mascota mucho más tranquila, segura y predecible. También ganas tranquilidad. Ya no tendrá que preocuparse de que se interponga en el tráfico o se meta en peleas callejeras.

Hay una trampa. Después de la operación, debes controlar su dieta. Los gatos castrados tienen un metabolismo más lento. Son propensos a ganar peso si continúan comiendo la misma cantidad que antes.

Para prevenir la obesidad, cambie a alimentos formulados para gatos castrados. Vigile también de cerca su hidratación. El aumento de peso es el principal riesgo para la salud después del procedimiento, por lo que el control dietético es esencial.

La ciencia es clara. Las hormonas que impulsan la fumigación, el deambular y la agresión están ligadas a la función reproductiva. Elimine esa función y los comportamientos seguirán en gran medida. Es una de las formas más eficaces de garantizar una vida larga y feliz tanto para usted como para su gato.

Fuente: Mon chat et moi, on se soigne, del veterinario Jean-Yves Gauchet, ediciones Tredaniel.