El calor procedente de las profundidades de la Tierra no es sólo una curiosidad geológica. Es poder. La energía geotérmica captura este calor para hacer algo útil, como calentar una casa o hacer girar una turbina.
La fuente de este poder es casi siempre el vulcanismo activo. Puedes verlo en aguas termales. Puedes verlo en géiseres. Piscinas de barro hirviendo y fumarolas son otros signos. Estas características hacen que sea fácil alcanzar el calor.
Los seres humanos lo saben desde hace mucho tiempo. Los antiguos romanos utilizaban aguas termales naturales. Con ellos calentaban sus baños. También calentaron sus casas. Esto no es nuevo.
Mira Islandia. Mire Turquía. Mire Japón. Estos lugares todavía hoy utilizan estos recursos naturales para calentarse. La tecnología es vieja. La aplicación es moderna.
Pero el verdadero potencial está en otra parte. La generación de electricidad es la más importante.
Comenzó en Italia. Corría el año 1904. Fue entonces cuando la energía geotérmica produjo por primera vez energía eléctrica. No fue un error. Fue un paso deliberado hacia una nueva fuente de energía.
Ahora, la tecnología se ha extendido. Puede encontrar plantas de energía geotérmica en funcionamiento en Nueva Zelanda. Existen en Japón. Islandia los utiliza mucho. México los tiene. Estados Unidos los tiene.
¿Dónde más? Muchos otros lugares también lo hacen. El mapa de la energía geotérmica está creciendo. Ya no se trata sólo de calidez. Se trata de luz. Se trata de máquinas. Se trata de mantener la red funcionando sin quemar combustibles fósiles.


















