El debut retrasado: por qué se necesitaron dos años para que se celebraran los primeros premios Oscar

0
5

La Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas no nació con una alfombra roja y una estatua dorada en la mano. Fundada en 1927, la organización era en realidad más un club de networking que una entidad de premios. Había muchos comités llenos de actividad, pero la entrega de premios no estaba en la agenda inmediata.

No fue hasta mayo de 1928, casi un año después, que las cosas empezaron a cristalizar. El comité de premios finalmente aprobó sus sugerencias. La Academia aprobó el plan para presentar Premios al Mérito de la Academia. Al principio no se excedieron con las categorías. Sólo 12.

Esa aprobación inicial preparó el escenario para lo que ahora conocemos como los Oscar. Pero para esas primeras 12 categorías, el camino desde la idea hasta la ejecución tomó tiempo. La industria necesitaba descubrir la logística. Los miembros debían ponerse de acuerdo sobre los criterios. Había que construir la maquinaria.

Entonces, mientras los jefes de estudio estaban ocupados firmando contratos y filmando escenas, un pequeño grupo redactaba silenciosamente las reglas para respetar esas escenas. La brecha entre la fundación y la primera ceremonia no fue un descuido. Fue una pausa necesaria. La industria aún era joven. La tecnología estaba cambiando. Las estrellas estaban descubriendo su propio lugar en él.

La Academia aprobó el plan para presentar Premios al Mérito de la Academia en solo 12 categorías, iniciando el legado de la noche más importante de Hollywood.

Esas 12 categorías importaban. Definieron lo que valoraba la industria en ese momento específico. ¿Comedia? ¿Drama? ¿Escribiendo? ¿Dirigente? Cada uno era una señal. Una forma de decir esto es bueno. Esto vale la pena recordarlo.

Es curioso cómo asumimos que los Oscar siempre han sido una producción masiva y de alto riesgo. No lo fueron. Empezaron poco a poco. Adrede. Casi casual, en retrospectiva. Pero ese retraso permitió que el formato se asentara. Para respirar. Convertirse en algo que a la gente le importe.

La primera ceremonia aún no había ocurrido. Pero el plan estaba trazado. En mayo de 1928, los engranajes empezaron a girar. El resto es historia, pero esa historia comenzó con una aprobación silenciosa. Una firma en una página. Una decisión de probar algo nuevo.

Vemos los programas ahora. Conocemos a los ganadores. Discutimos sobre desaires. Pero todo empezó con una reunión del comité. Y una decisión de esperar.